April 2011

Posted by in CULTIVAR VALORES | 0 Comments

El Camino de la Abundancia y Prosperidad II

SUSCRIBETE Y RECIBE ANTES QUE NADIE

Todas las Novedades, Promociones, Regalos

Tus datos siempre protegidos

Llamamos patrimonio al conjunto de bienes materiales adquiridos o heredados por alguien. Usando el mismo sentido, el patrimonio humano y personal es el conjunto de bienes recibidos y/o cultivados en nuestra formación como seres esenciales y que, aunque puedan ser ayudados por los bienes materiales, por los conocimientos académicos y por el éxito externo, se refieren más a características y cualidades que nos convierten en lo que realmente somos y debemos llegar a ser, es decir: personas completas, íntegras, satisfechas y felices.

Algunos bienes personales que pueden ayudarnos a enriquecer nuestro patrimonio humano, nuestra vida y nuestras relaciones son los siguientes:


La vida y la persona que somos son los primeros bienes que recibimos y los últimos que vamos a dejar, ambos son los más valiosos e importantes

Las cualidades que poseemos: físicas, psíquicas, intelectuales, emocionales, espirituales y sociales

Nuestras normas, valores, creencias, manera de ver y de entender la vida

Nuestros pensamientos, sentimientos, palabras y obras

Nuestro conocimiento interior y nuestra evolución personal

Nuestros aprendizajes vitales

Los logros vitales: personales, profesionales, familiares y sociales importantes para un@, deparen o no éxito externo

Afrontar y superar las dificultades y los problemas

Autorrealizarnos, más allá de lo profesional, familiar y social

Elegir, construir y materializar lo que un@ mism@ quiere ser y de qué manera, la vida que quiere llevar, haciéndose responsable de ello y aprendiendo

Actitud de apertura y de flexibilidad. Disposición para aprender y desarrollarse continuamente

Decir sí a la vida y conservar las ganas de vivir, aun a sabiendas de que algún día la dejaremos

Aprender a sentirse bien y feliz internamente, esté como esté lo externo

Centrarse en lo que hay y apreciarlo, en vez de lamentarse por lo que no llega


Desarrollar y enriquecer nuestro lado humano no significa que debamos rechazar o despreciar los bienes materiales, necesarios e importantes para vivir. De lo que se trata, en realidad, es de situarlos en el lugar que les corresponde y considerarlos aparte de la persona en sí, que no tiene ni punto de comparación con ellos. Para la mayoría de las personas, tener las necesidades materiales cubiertas es un requisito imprescindible para ocuparse de satisfacer las necesidades de realización personal, pero a partir de cierto límite hacen falta otras cosas que lo material no puede cubrir por sí solo. Si por dentro estoy o me siento pobre, de poco servirá que por fuera esté ric@. Abraham Maslow, un psicólogo que creó y trabajó con la pirámide de necesidades humanas y la autorrealización, de las que escribiré en próximos artículos, ya señaló la importancia de tener suficientemente cubiertas las necesidades básicas antes de dedicarse a cultivar otras más elevadas.

Como el patrimonio personal y el ser esencial van de la mano, cuanto más ric@s y mejores seamos por dentro, cuanta mayor sea nuestra complejidad interior, más sencillez buscaremos por fuera y menos cosas externas necesitaremos. Cuanta más riqueza interna logremos y usemos, nuestros bienes y Recursos humanos crecerán y necesitaremos menos posesiones materiales para sentirnos complet@s y dichos@s, disminuyendo el apego a las personas y a las cosas, que inevitablemente fluyen por el río de la vida. Tiene también que ver todo esto con el cultivo de valores éticos, indispensables para una vida más plena y verdaderamente humana, ya que son referentes culturales necesarios para la convivencia, lo que no les quita un ápice de importancia ni de necesidad respecto a la persona en cuanto tal, ayudándonos y guiándonos en nuestra evolución.

VALORES ÉTICOS

Un valor es el conjunto de cualidades y facultades por las que apreciamos y damos importancia a una persona, cosa o situación. Para mí los valores son principios educativos, normas de conducta y actitudes en los que se basa la convivencia y que pretenden favorecer la dignidad humana. No son ni deben ser normas a obedecer ciegamente, sino puntos de partida para llegar a una construcción conjunta de la vida y de las relaciones, contando con la implicación y la participación de todas las personas, con el aporte de todas las ideas, de todos los puntos de vista y de todas las conductas posibles para lograr un objetivo: el bienser y el bienestar común.

En su calidad de normas, los valores son ideas abstractas que han de adaptarse a la realidad de cada persona, grupo, situación, época… Son, por tanto, objetivos y subjetivos a la vez, estáticos y dinámicos, absolutos y relativos, al contar con unas características determinadas que permanecen a través del tiempo y del espacio, a la vez que se van revisando y modificando según sea necesario. Esto lleva consigo la Aceptación de razonamientos y convicciones sobre lo que es bueno humanamente hablando, así como la elección libre, consciente y responsable de valores esenciales y prioritarios para un@ a partir de las alternativas disponibles. Esa elección va a estar muy influida por lo aprendido y asimilado a lo largo de nuestros primeros años, no va a partir de cero, si bien esto no excluye que podamos ejercer con libertad, cultivar y mejorar esos valores recibidos, dándoles un nuevo sentido, añadiéndoles cosas de nuestra cosecha o, simplemente, llegando al convencimiento intelectual y emocional, después de probarlos y trabajar con ellos, de que son buenos para nosotr@s y suponen una guía valiosa y necesaria que nos facilita la vida.

A continuación expongo y describo brevemente algunos de los valores que considero necesarios para desarrollar y enriquecer nuestro patrimonio personal.

Los cito en orden alfabético, para que cada cual los escoja y elabore libremente  según su propia jerarquía de prioridades:

Agradecimiento. Actitud con la que damos gracias a la vida por todo lo que nos regala y por su contribución a nuestro crecimiento.

AmorActitud y sentimiento de atracción, de cercanía, de respeto, de estima y de aprecio, hacia sí y hacia otras personas. Amar es comprender y perdonar, es ponerse en el lugar del/de la otr@ para conocerle y entenderle, dando lo mejor de sí y aceptando lo que recibamos.

Aprendizaje. Capacidad para aprender continuamente durante la vida, de cara a desarrollarnos, enriquecernos y evolucionar.

Atención. Prestar atención es aplicar voluntariamente la observación y el entendimiento a cuanto nos rodea, para captar el mayor número posible de datos y de información antes de decidir y obrar.

Autonomía. libertad para disponer de sí y para regirse por las propias leyes, dentro de los límites de la responsabilidad.

Benevolencia. Simpatía y buena voluntad hacia las personas, indulgencia, tolerancia, empezando por un@ mism@.

Coherencia. Conexión del pensamiento, del sentimiento, de la palabra y de la conducta, de la teoría y de la práctica, de las ideas y de la realidad.

Comprensión. Entender los actos, los sentimientos, las ideas, las circunstancias de cada persona y encontrar una explicación, aunque no justificación, para su forma de ser y de hacer.

Compromiso. Comprometerse es tomar partido e implicarse: con un@ mism@, con la vida, con el trabajo, con las relaciones; estando dispuest@ a dar y a recibir, a sembrar y a recoger, a contribuir al bien común tanto como al propio.

Confianza. Seguridad en un@ mism@, en l@s demás, en las situaciones, en la vida en general. Infunde ánimo, aliento y vigor para obrar a pesar de las dificultades dentro. Una persona con confianza es una persona fiable, alguien a quien otr@s suelen acudir para encontrar apoyo, comprensión o ayuda.

Coraje. Valor, valentía, energía y decisión para afrontar la vida y los acontecimientos. Fuerza y empeño para trabajar y esforzarse por lograr nuestras pretensiones, sin rendirnos ni tirar la toalla, especialmente cuando las circunstancias son poco favorables.


Artículo por cortesía de Mª Dolores Sánchez-Villacañas

Psicóloga Clínica – Terapeuta – Astróloga

Profesora de Shamballa MDH

email

Share and Enjoy

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Content Protected Using Blog Protector By: PcDrome.

ACCEDE A ESTE ENTRENAMIENTO GRATUITO

Facebook

Twitter

YouTube

Email
Pinterest